- Las escuelas de Valdenebro estaban en pésimas condiciones; viejas y sin ningún servicio “¡Que duros, estrechos e incómodos eran aquellos bancos!. Pero como éramos chicos no le dábamos importancia... todo valía”. Y además soportaban los fríos inviernos “El brasero estaba demasiado lejos, y no llegaba el poco calor, así que me levantaba e iba a calentarme las manos. ¡Qué frío pasábamos!”.
- Tampoco disponían de material escolar “lo único que llevábamos a la escuela para escribir eran unas pizarritas chiquititas y cuadradas, allí borrábamos con un trapo y volvíamos a escribir con un pizarrín”.
- La escuela también se encargaba de adoctrinar a los jóvenes para que fueran buenos cristianos, y estudiaban la Biblia; “lo que más recuerdo es estudiar la historia sagrada, nos enseñaban toda la Biblia, desde Adán y Eva hasta la muerte de Jesús. Teníamos 118 láminas colgadas en la pared explicando la Biblia”. Posteriormente ya llegó algún libro de texto como por ejemplo “la Enciclopedia Álvarez”.


